9 Papas en Aviñón

Siete Papas y dos Papas cismáticos
En el siglo XIV, por razones principalmente políticas, nueve Papas residen en Aviñón y convierten a esta ciudad en la capital de la Cristiandad.

 

Juan XXII: (1316 - 1334)

La neta preponderancia de los cardinales franceses, rápidamente establecida en el seno del Sagrado Colegio, asegura luego la elección de un antiguo obispo de Aviñón, Jacques Duèse que reina de 1316 a 1334 con el nombre de Juan XXII. La violenta agitación que vivía Italia, los disturbios en las grandes familias y en el pueblo romano, hicieron que el nuevo Papa se instale en Aviñón. Adaptó el palacio episcopal vecino a la catedral, y lo convirtió en el primer palacio pontifico capaz de acoger el gobierno de la iglesia.

Benedicto XII: (1334 - 1342)

Siguiendo una brillante carrera eclesiástica, Jaques Fournier sube al pontificado con el nombre de Benedicto XII en un clima relativamente apaciguado. El comienzo de la Guerra de Cien Años junto con los argumentos persuasivos de sus cardinales, lo llevaron a quedarse en Aviñón. Sigue con la reorganización de la corte pontifica comenzada por Juan XXII y aumenta los ingresos de la Iglesia. Gracias a este maná financiero, hace construir por Pierre Poisson un palacio ricamente decorado y más adaptado a las necesidades del gobierno centralizado de la Iglesia.

Clemente VI: (1342 - 1352)

Un hombre excepcional, Pierre Roger, reconocido por sus calidades intelectuales, su elocuencia, su sentido de la diplomacia y su cultura teológica, fue elegido unánimemente con el nombre de Clemente VI. Gran señor, hombre de Estado, aficionado de arte, su generosidad lo distingue de sus predecesores de los que dice que "no supieron ser Papa". Luego de un coronamiento fastuoso en presencia de los príncipes de sangre, este gran mecenas hace de Aviñón un nicho cultural y un centro de intercambios europeos. Embellece el palacio de Benedicto XII y lo agranda, añadiendo el opus novum (palacio nuevo). En 1348, para ser definitivamente dueño del lugar, compra la ciudad a la Reina Juana de Nápoles, condesa de Provenza.

Inocencio VI: (1352 - 1362)

Etienne Aubert, eminente jurista, va a fragilizar considerablemente el tesoro con sus actividades de diplomático y de constructor. Dedica importantes sumas en guerras infructuosas en Italia y a la construcción de nuevas murallas alrededor de Aviñón para proteger la ciudad de los que pasaban para ir a la guerra de Cien Años. Refuerza la defensa y la solidez de su palacio y facilita las circulaciones en el edificio.

También se le debe la Cartuja de Villeneuve construida en el mismo lugar que su antiguo palacio cardenalicio. Fue inhumado en una espléndida tumba.

Urbano V: (1362 - 1370)

Guillaume Grimoard se distingue por su modestia que lo llevan a limitar los excesos del séquito. Dedica su tiempo a rezar y muestra cierto desconfío en sus cardenales. De hecho, a pesar de lo que le aconsejaban, vuelve a Roma en abril de 1367, quedándose allí a pesar de la amenaza que representan los disturbios políticos. En 1370, frente a las nuevas hostilidades entre Francia e Inglaterra, decide volver a Aviñón en donde muere poco después.

En los jardines del palacio, se pueden ver los vestigios de la Roma, galería de lujo que había hecho construir.

Gregorio XI: (1370 - 1378)

Pierre Roger de Beaufort es el sobrino del Papa Clemente VI. Papa cultivado y hábil diplomático, vuelve a darle gran importancia a los cardenales nombrando varios miembros de su familia. Vuelve a Roma a principios de 1377. Tiene un reinado corto y complejo. A su muerte comienza una grave crisis de sucesión que da lugar al gran cismo de occidente.

 

El Gran Cismo de Occidente (1378-1417) y los Papas aviñoneses del cismo

Durante 39 años, la Iglesia se desgarra entre dos obediencias, con un papa reinando en Roma y otro en Aviñón. A pesar de los intentos de compromiso y las amenazas de destitución, en Italia se sucedieron siete Papas y dos en Aviñón.

CLEMENTE VII (1378-1394)

Para oponerse a la elección del italiano Urbano VI, una franja de cardinales disidentes retirados a Fondi, elije un Papa nuevo, Robert de Genève, con el nombre de Clemente VII. Este vuelve a instalarse en Aviñón en donde renueva con el fasto y las artes, y funda el Convento de los Celestinos.

BENEDICTO XIII (1394-1429)

Pedro de Luna, elegido con el nombre de Benedicto XIII, se encuentra a la cabeza de una Iglesia desgarrada. Destituido dos veces, se obstina sin embargo a conservar la tiara. Resiste a dos asedios encerrado en el Palacio de los Papas. Logra huir en marzo de 1403 y luego de errar durante años, el Rey de Aragon, su último partisano, le presta refugio.

Retratos de los Papas aviñoneses imaginados por Henri Serrur de 1839 a 1840

 

Portraits des neuf papes
Chambre des notaires Portraits des neuf papes
Benoit XII
Clément V