El palacio gótico más grande

La construcción del palacio pontífice

 

Juan XXII

Primer Papa constructor

1316-1334

Juan XXII se instala en la residencia episcopal pegada a la catedral y la transforma en residencia pontifical. Allí cerca, manda a construir una sala de audiencia de la que quedan algunos vestigios en el patio de honor. El Palacio de los Papas actual, es principalmente la obra de dos pontífices que sucedieron a Juan XII: Benedicto XII y Clemente VI. Estos dos papas van a construir el palacio gótico más grande en cerca de veinte años.

Benedicto XII

Creación de un palacio pontifical

1335-1342

Benedicto XII confía la dirección de la obra al arquitecto Pierre Poissona, su compatriota del condado de Foix.

Sólidamente asentado en el peñasco, el edificio vuelve a organizarse como el palacio de Juan XXII.

Dominando la ciudad desde sus altas murallas, la torre más alta, Torre del Papa es el elemento mayor de la obra. Es el corazón de los apartamentos pontífices, y protege al Papa, persona sagrada, y a las riquezas de la Iglesia. Está unida a los edificios del patio por dos cuerpos de apartamentos privados.

A continuación se encuentran el ala del consistorio flanqueada por la torre de las capillas, y las torres de Trouillas, las cocinas y las letrinas. Más abajo, están los jardines. Las alas del consistorio, de los Huéspedes, de los Familiares y de la Capilla forman un cuadrilátero que encierra un patio.

Benedicto XII hace decorar con opulencia su palacio con muebles, sargas y pinturas murales.

 

Clemente VI

Las nuevas extensiones (opus novum)

1342-1352

Clemente VI termina la torre de Trouillas a comienzos de su pontificado, añade una torre nueva y las cocinas, y hace construir la Torre del Guardarropa, pegada a la Torre del Papa.

Luego, el arquitecto Jean de Louvres, originario de la Isla-de-Francia, adquiere el estatuto de maestro de obras y supervisa toda la organización de las obras de las nuevas extensiones. Para ello, trabajan un promedio de 600 hombres en un contexto perturbado por la guerra de Cien años y la peste negra.

Para empezar, Jean de Louvres hace destruir el barrio vecino y realiza su obra mayor y espectacular: la edificación de la Gran Audiencia que pronto supera la Gran Capilla, flanqueada por el Gran Corredor.

Luego, el arquitecto realiza el ala de los Grandes Dignatarios que se encierra en un espacio semipúblico y crea así el Patio de Honor.

Con Clemente VI, entra en el palacio la elegancia gótica. Abundan los cruces de ojivas, esculturas, capiteles de nervaduras y molduras que ornan la piedra. Atrae a su corte los intelectuales y artistas más grandes de la época, como el pintor Mattéo Giovannetti y hace de Aviñón un nicho cultural y un centro de intercambios europeos. Embellece su palacio gracias a los cuidados y la importancia que da a las decoraciones (frescos, vitrales, orfebrería, mobiliario, sarga, etc.).

Cuando muere, la mayoría de los edificios ya están construidos. Durante los siguientes decenios, Inocencio VI los acaba y lo mejora haciéndolos más cómodos (torre Saint Laurent y de la Gâche, galería del cónclave, etc.), trabajo continuado por Urbano V (jardín y Roma).

Después del regreso del papado a Roma

A comienzos del siglo XV, terminado el Gran Cismo luego de los reinados de Clemente VII y de Benedicto XIII, el palacio se convierte en la residencia de legados y luego de vicelegados hasta la Revolución. Luego se lo transforma en cuartel hasta que se abre al público a comienzos del siglo XX.

Le Palais de Benoit XII
Le Palais de Benoit XII
Le Palais de Clément VI
Le Palais de Clément VI
Le Palais d'Innocent VI
Le Palais d'Innocent VI